"Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia,
pudo subir al cielo. A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado,
desde allá arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos.
- El mundo es eso - reveló-. un montón de gente, un mar de fueguitos.
Cada persona brilla con la luz propia entre todas las demás. No hay dos
fuegos iguales. Hay gente de fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos
de todos los colores.
Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco,
que llena el aire de chispas; algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran
ni queman, pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede
mirarlos sin parpadear, y quien se acerca se enciende."
Eduardo Galeano ( Uruguayo / 1940 )