Primera parte
Cierro los ojos . . .
Sé que puedo amar eternamente .
Sé que puedo elegir dejar de hacerlo .
Sé que los sentimientos se deslizan de una dendrita a otra
y son pensamiento , sueño , vuelo , abstracción .
Cierro los ojos . . .
y puedo acelerar los latidos en mi pecho o . . . detenerlos ,
puedo hacer correr la sangre más veloz por mis venas o . . . paralizarla ,
puedo sentir hasta el micrón de espacio que separa
cada una de las células de mi piel o . . . cubrirme de hielo .
Cierro los ojos . . . y es posible todo . . .
Segunda parte
Soy el viento que desmenuza la niebla .
Soy un cerebro y – a veces - una impulsiva Ariadna .
Soy el infinito tiempo inacabable y unas risas :
el eco de unos suspiros entre mis brazos .
Soy la caricia de una hoja de otoño
cayendo suavemente sobre unos hombros .
Soy rumorosos sonidos de campanas ,
manos que se agitan como alas obstinadas ,
mirada que se pierde más allá . . .
Soy . . . y el universo me es poco . . .
® laPeregrina




